Llevas dos noches colándote en mis sueños y haciéndome revivir ciertos sentimientos. Sentimientos olvidados y obligados a desaparece, que me hacen creerte, verte de nuevo de otra forma, y vivir un sueño: una complicidad, una sonrisa, un pasado olvidado, un arrepentimiento, paz y felicidad, y a ti y a mi. Ver timidez, sonrisas, verdad fuerza y valor, algo imposible de oprimir, algo....
Y te ruego desde aquí que desaparezcas y te vayas, porque hacer soñar contigo a alguien que ya lo hizo, solo puede producirle dolor, de nuevo dolor, e incertidumbre por no saber que es lo que se siente ni lo que se quiere. Por ello vete.
Si esto solo va a ser una aparición fugaz y dolorosa, márchate, y márchate ya mismo! Si no aparece de nuevo, pero esta vez en carne y hueso, para quedarte, para vivir y cambiar, para experimentar la verdad: su sabor, su olor, su dolor...
Pero no tardes, porque los sueños son interpretaciones de mi propia alma y dan a conocer nuevas situaciones, carencias y nuevos sentimientos, o al menos así lo pensaban los Egipcios. (B)
Porque cuanto te miro todo mi mundo da un vuelco: mis tripas rugen como tigres y tiemblan como las alas de una mariposa. Mi corazón se acelera cual presa antes de ser cazada, mis ojos brillan como si de un sol te trataras y mi mente pasa a formar parte de un mundo donde la luna está llena y siempre se refleja en el mar, acompañada de miles de luceros, iluminándome, iluminándote.(J)
jueves, 10 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)