lunes, 26 de enero de 2009

Salir del Armario



La película “Salir del armario” ó “Le placard”, me parece una buena forma de dar a conocer lo que son capaces de hacer algunas empresas por el que dirán, como ocurre en la película. Ahora es diferente, pero hace a penas 10 años se veía fatal que una persona fuese homosexual, la gente no lo aceptaba, pero mucho menos se aceptaba que por su orientación sexual se le privara de una vida normal: con su trabajo, su familia..

Y las personas que se oponían a estas elecciones tan radicales, tocaban todos los medios, o si no eran capaces de mover masas para luchar por esta causa, por eso muchas empresas a pesar de que contrariara su ideología lo aceptaban por la supervivencia de su empresa.

En cuanto a lo que es capaz de hacer François Pignon, el protagonista, no me parece bien; porque al igual que a él le tocó, podría a ver sido a otro. Y no todos tienen a un vecino, que más parece un “Pepito grillo”, que por vengar lo que un día le hicieron inventa toda esta trama, que por suerte devuelve el trabajo a su amigo.
En conclusión que me parece correcto que una persona luche por sus sueños y por lo que quiere, y más si se lo han arrebatado de forma injusta, pero no por eso debe, “liar” a un amigo por más que le vaya a favorecer o poder dañar los sentimientos de otra persona que si se sienta homosexual. Ya que la homosexualidad no pienso que sea algo que se pone y se quite, sino que es ser, una persona es homosexual, porque lo siente así, y utilizarlo de otra forma o con otros fines provechosos puede dañar la integridad de una persona que lo sea, ya por ese simple hecho o por la repercusión que tenga sobre él.