
La música es eso que se escucha en la radio, en la televisión… durante todo el día. Es esa cosita que hace que prestes atención a lo que dice, para que lo “adoptes” o simplemente lo olvides.
La música es cultura y negocio.
Para gustos los colores, eso dice el refrán, pues entonces para gustos y opiniones las canciones.
La música, la pintura, la literatura son cultura. La literatura es culta siempre, sea un cuento o una novela, porque atribuye algo al leerla, los cuadros lo mismo ¿y la música? Por supuesto.
La música es cultura independientemente de quien la escuche y de los gustos de cada uno ¿porqué Serrat es cultura y La oreja de Van Gogh no?
Está claro que ahora todo se mueve por el dinero, por los beneficios, por la venta y la producción; pero por ello no es mejor o peor.
La gente que canta ya sea por afición o profesión, los cantautores, los grupos de música y los solistas lo hacen porqué les gusta, porque la sienten, porque quieren vivir de ella. Además transmiten un mensaje, mejor o peor, más o menos cultural, pero lo transmiten. No porque a una persona adulta en la actualidad escuchar música pop no le diga nada, no quiere decir que ésta no tenga un mensaje cultural; que sí, que al lo mejor únicamente va dirigido a un grupo social con unas características determinadas pero tendrá un mensaje para esas personas.
La música sea clásica, pop, pop-rock, heavy o rumba es cultura para sus seguidores, pues les aporta algo en su persona, en sus ideales o carencias.