
El artículo se basa en la crítica a los blogs que existen en Internet y a aquellos que navegan y plasman sus opiniones en ellos.
La misma forma con la que el autor critica a los "blogueros", como él dice, es la que critica de lo que ellos escriben. Está bien, no dirá palabras o términos grotescos pero si una serie de adjetivos calificativos, teles como: resentidos o amargados; que pueden dañar a la persona y, además, probablemente sean inciertos. Pues existen blogs de todo tipo: para consejos entre mujeres, para las mamas y sus recetas... además de que éstos, a su vez, permiten acceder y hacer muchas cosas más.
Es cierto que en estos blogs hay gente que opina de malas formas, pero pobrecitos de él o ella si no es capaz de ser algo culto. los blogs son un medio más por el que la gente puede expresarse y dar sus opiniones por variadas que sean, y eso los hace tan conocidos y, ahora, tan visitados. Porqué si no, ¿dónde puede exponer la gene sus razones públicamente? Sólo los periodistas y columnistas plasman lo que quieren decir, abiertos a críticas y espectadores, ¿porqué no puedo hacerlo yo? y ¿qué mejor que en Internet (un medio que ahora todo el mundo maneja)?
Por tanto, simplemente responder a este periodista o columnista de la misma forma que lo haría en un blog: la libertad de expresión existe y cada uno lo hace donde quiere (dentro de medios legales), como puede ser Internet, y no por el lugar donde opinen son mejor, peor o están más frustrados que muchos otros incapaces de aceptar críticas.